El impacto del celular antes de dormir (más allá de la luz azul)
- Irene Raad
- 15 ene
- 1 Min. de lectura
No es solo la luz azul lo que afecta el sueño, sino el tipo de contenido que consumes antes de dormir. El cerebro no distingue entre una amenaza real y una emocional: correos laborales, noticias negativas o redes sociales mantienen el sistema de alerta activo.
Además, el uso del celular fragmenta la atención. Este fenómeno, conocido como sobrecarga cognitiva, dificulta que el cerebro entre en fases profundas de descanso, incluso horas después de haber apagado el dispositivo.
Reducir el uso del celular no significa eliminarlo, sino cambiar el momento y la intención. Usarlo lejos de la cama y establecer un “cierre digital” ayuda a que el cerebro asocie el dormitorio con descanso y no con estimulación.
El entorno físico, incluido el colchón, refuerza esta asociación: comodidad y seguridad favorecen la desconexión mental.




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